[“Conversaciones globales sobre agri(cultura)”] ¿Por qué Europa desarrolla robots agrícolas junto con los agricultores?
[“Conversaciones globales sobre agri(cultura)” : Contener la agricultura del futuro] Han Chang-ho, investigador principal del Instituto Europeo del Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología
No como usuarios de la tecnología, sino como compañeros de desarrollo
Con el cambio climático, la incertidumbre en la agricultura aumenta, y también se hace más difícil asegurar mano de obra debido al envejecimiento de las zonas rurales y a la disminución de la población. Sumado al alza de los costos laborales y de los insumos, la agricultura enfrenta la tarea de mantener una producción estable con menos personal y menos recursos.
Aquí radica también la razón por la que la inteligencia artificial y la tecnología robótica están atrayendo atención. Al detectar el estado de los cultivos y del entorno, y al determinar y ejecutar las tareas necesarias, pueden ayudar en las labores agrícolas y regular de manera más eficiente el uso de recursos.
En Europa también se están desarrollando rápidamente maquinaria agrícola autónoma, robots para deshierbe y cosecha, y tecnologías de diagnóstico de cultivos basadas en inteligencia artificial. Sin embargo, al observar diversas investigaciones agrícolas europeas, hay una cuestión que se trata como importante junto con el rendimiento de la tecnología. Es decir, quién participa en el proceso de desarrollo tecnológico y desde cuándo.
El campo agrícola es distinto del laboratorio
Un robot que funcionó bien en el laboratorio no pasa a utilizarse de inmediato en una granja real. Esto se debe a que los cultivos, el suelo, el clima, el tamaño de las explotaciones y las formas de trabajo son todos diferentes.
Si es difícil trasladar el equipo, si la reparación resulta engorrosa cuando se avería, o si es difícil recuperar la inversión, su adopción real no será fácil aunque el rendimiento sea excelente. Factores que para los desarrolladores pueden parecer problemas menores a veces se convierten, para los agricultores, en condiciones clave para decidir la adopción de una tecnología.
En el terreno agrícola, no solo importa el rendimiento de la tecnología, sino también hasta qué punto se ajusta al trabajo real. Sin embargo, esta adecuación al terreno es difícil de evaluar suficientemente solo con pruebas limitadas en la fase final del desarrollo. Por eso es necesario reflejar la experiencia de los usuarios reales desde las primeras etapas del desarrollo.
El agricultor no es el último probador
En varias investigaciones agrícolas recientes en Europa, los agricultores no son vistos simplemente como usuarios finales, sino como actores que participan en el proceso de desarrollo. Los agricultores también participan en la definición de qué problemas resolver primero, en qué condiciones realizar las pruebas y qué considerar como resultado.
Por ejemplo, si se desarrolla un robot desmalezador, no basta con evaluar cuán precisamente identifica las malezas y su velocidad de desplazamiento. También hay que examinar si puede utilizarse junto con las labores agrícolas existentes, si es fácil de transportar y mantener, y si las explotaciones agrícolas pueden asumir su costo.
La validación en campo también forma parte del desarrollo
En Europa también se está ampliando la infraestructura para probar tecnologías agrícolas de inteligencia artificial y robótica en granjas reales e instalaciones relacionadas. Un ejemplo representativo es agrifoodTEF de la Unión Europea, cuya red de instalaciones de prueba y validación apoya la evaluación de tecnologías desarrolladas en laboratorio en entornos reales, así como la revisión de su rendimiento, seguridad y facilidad de uso.
El valor de estas pruebas y validaciones no reside solo en comprobar el rendimiento de la tecnología desarrollada. Cuando se convierten en un proceso en el que los problemas detectados en el terreno se reincorporan al diseño y a los algoritmos, y la tecnología modificada se vuelve a probar, la validación pasa a ser parte del desarrollo. En sectores como la agricultura, donde las condiciones de trabajo cambian mucho, estas pruebas e सुधारas repetitivas son aún más importantes.
Aspectos que la tecnología agrícola coreana puede tomar como referencia
En Corea también se impulsa de manera constante la investigación y el desarrollo centrados en la validación en campo y en la resolución de problemas agrícolas, y continúan los esfuerzos por reflejar en las políticas y en el desarrollo tecnológico las opiniones del terreno, incluidos agricultores y empresas.
No obstante, lo que puede tomarse como referencia de los casos europeos es que la participación de los actores relacionados, incluidos los agricultores, no se limita a las pruebas de campo, sino que se amplía desde la definición de problemas y la planificación de proyectos hasta la ejecución de la investigación y el aprovechamiento de los resultados.
Si en el país también se utilizara de forma más amplia este método de planificación conjunta, ayudaría a reflejar en la tecnología las necesidades del terreno desde las primeras etapas del desarrollo.
Un robot agrícola no queda completo solo por moverse con precisión. Para que resuelva las tareas que los agricultores necesitan y pueda usarse de manera continua, es necesario ver a los agricultores no como los últimos usuarios de la tecnología, sino como compañeros de desarrollo. Esa es la dirección que muestra el desarrollo de robots agrícolas en Europa.
※ Este texto fue elaborado con base en materiales públicos de EU CAP Network, la Comisión Europea, agrifoodTEF, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Asuntos Rurales y la Administración de Desarrollo Rural.
Este artículo ha sido traducido automáticamente por IA (Inteligencia Artificial).